Estimado compañero/compañera:
Una vez finalizada esta etapa de los conflictos de GMOs y PNPs y solucionado el problema de los 10 despidos, queremos dirigirnos a todos los compañeros y compañeras de la empresa para aclarar definitivamente algunos puntos y hacer alguna reflexión sobre estos últimos 10 meses de lucha.
Para empezar, y como punto más importante de esta carta, vaya por delante nuestro más profundo agradecimiento a todos aquellos y aquellas que han participado en las movilizaciones a lo largo de estos meses , tanto sumándose a las jornadas de huelga, concentraciones, etc... como a los que nos han prestado su apoyo en esta dura lucha a través de la caja de resistencia, con mensajes de ánimo y solidaridad, interesándose por nuestra situación personal, etc..
El desarrollo de estas movilizaciones ha sido muy largo, duro y complicado teniendo en cuenta todos los factores que han ido jugando su papel a lo largo de todo el proceso:
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- Los acuerdos firmados el primer trimestre de 2005 en ambos colectivos (GMOs y PNPs), sin consulta ni información a los trabajadores afectados, que fueron, en parte, el origen de nuestros problemas fundamentales.
- El desprecio y ninguneo al que nos sometieron después a los trabajadores, tanto la empresa como los firmantes de estos acuerdos, en los meses previos a las convocatorias de las huelgas.
- La autista, irresponsable, inmovilista y represora postura que adoptó la empresa desde el principio, negándose a dialogar con los comités de huelga, declarando unilateralmente las huelgas ilegales y despidiendo más tarde a los 10 miembros de los comités de huelga que formábamos parte de las plantillas afectadas, en un intento de frenar la creciente participación de los compañeros y compañeras en las huelgas de los viernes y los martes.
- La judicialización de los conflictos a la que nos abocó la empresa y los sucesivos retrasos dictados por la Audiencia para la celebración de los juicios.
- Y, por fin, las posturas que adoptaron ciertos sindicatos, confusas en algún caso y directamente alineadas con la empresa en otros.
Todo ello ha hecho que el final del proceso no haya sido el que nosotros deseábamos ni, sobre todo, el que se podía haber alcanzado dada la masiva participación en las huelgas y la firmeza y aguante que demostramos los compañeros y compañeras de PNPs y GMOs. Sabemos que hemos podido cometer errores como representantes de nuestros compañeros, e intentamos aprender de ellos. Pero sería injusto achacarnos sólo a los trabajadores implicados en las huelgas el que no se hayan podido conseguir mejores resultados con esta lucha, y un gran error considerar un fracaso todo el proceso de movilización.
No se puede olvidar al hacer un análisis de las huelgas y sus resultados finales que, en contra de nuestra intención inicial, no hemos tenido que enfrentarnos sólo a la empresa, la despiadada censura a la que nos sometió y su poder para falsear los datos, amenazar y reprimir a los trabajadores. Nos hemos visto obligados, desgraciadamente, a pelear también contra todo el aparato y los medios de unos sindicatos ( CC.OO. y UGT, fundamentalmente) que, alineados con la empresa, han mentido, desinformado y difamado sobre el conflicto y sobre nosotros, los 10 despedidos, y no dudaron incluso en poner a trabajar a todos sus delegados en todo el estado para hacer fracasar las diferentes huelgas que se convocaron por la retirada de estos despidos. Hacía años que no se veían tantos delegados de estas organizaciones corriendo por todas las centrales de España. Triste que fuera para semejante labor...
Tampoco podemos olvidar, ahora que paradójicamente se les llena la boca diciendo que los despidos se han solucionado gracias a su duro trabajo y su inteligente gestión negociadora, que estos mismos sindicatos (aquí tendríamos que sumar a STC Y UTS) tuvieron hace meses, la mejor de las oportunidades para parar a la empresa en su pretensión de despedirnos: la firma de la prórroga del Convenio Colectivo. Nada dijeron entonces y nada hicieron después en nuestro favor. Es más, en nuestra opinión, estos sindicatos fueron, a través de sus representantes en el Comité Intercentros (CI), un obstáculo insalvable para una mejor resolución de todo el proceso. Los plenos del CI a los que asistimos a lo largo de estos meses, fueron de las experiencias más duras, insultantes y humillantes por las que hemos tenido que pasar los diez despedidos, y retratan a este Comité Intercentros como inoperante frente a la empresa y obcecadamente sordo a la voz y los intereses de los trabajadores.
Por otra parte, hemos tenido también que soportar el que se nos llamara reiteradamente peleles, rehenes y poco menos que estúpidos ignorantes manipulados por el sindicato AST. Bien, queremos dejar claro que ha sido precisamente este sindicato el que con más claridad (y pagando un duro precio por ello) ha puesto desde el principio, todos sus medios a nuestra disposición, tanto en lo que a las huelgas por nuestras reivindicaciones se refiere, como en el tema de los despidos. Ningún paso, por acertado o erróneo que haya resultado, se ha dado desde el inicio de las movilizaciones sin que se nos consultara, informara y participáramos en la decisión sobre cada punto, cada estrategia a seguir .
Tampoco es cierto que todos “los despedidos” perteneciéramos a AST. Como ya hemos explicado en muchas ocasiones, en el momento de constituirse los comités de huelga, al menos cinco de los 10 despedidos pertenecíamos a otros sindicatos (en concreto CC.OO. y UGT, por mucho que se hayan empeñado en negarlo falsamente en diferentes asambleas) o no teníamos afiliación alguna. Es obvio que en su afán, en su enfermiza obsesión, por atacar y acabar con AST, que tanto daño parece hacerles, hay quien no ha dudado en mentir, insultar, difamar y utilizar nuestros despidos y a nosotros mismos como armas arrojadizas. Sus acciones, sus comunicados, les retratan.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, debería ser para todos un orgullo el haber participado en este proceso, del que la lucha de los trabajadores ha salido reforzada . Ha sido mucho contra lo que hemos tenido que pelear, la situación ha sido dura y complicada, y hemos sabido dar un ejemplo de firmeza, claridad de ideas y civismo frente a tanta represión, tanta mentira y tanta traición. Es cierto que no hemos conseguido, ni de lejos, todo lo que reivindicábamos. Pero los trabajadores debemos tener claro que ahora estamos mejor de lo que estábamos, y estaríamos mucho peor que en Junio de 2005, cuando todo empezó, si no nos hubiéramos plantado como lo hicimos. Tenemos las manos libres para, durante unos meses, analizar todos de nuevo la situación y actuar en consecuencia. Ahora, como entonces, dependeremos de nosotros mismos. Así se refleja en el acta de la última reunión entre la empresa y los comités de huelga. Esta reunión supuso además el reconocimiento por parte de la empresa de la existencia y legalidad de los propios comités, las huelgas y las lícitas reivindicaciones de los trabajadores, junto con el compromiso de avanzar en la solución de estas.
Es probable que estas luchas, como otras anteriores, no hubieran sido posibles sin la existencia de AST y el modelo sindical que representa: las asambleas y los trabajadores al frente y protagonistas de la lucha por sus reivindicaciones. Nuestra admiración y agradecimiento a todos los compañeros y compañeras de esta organización. Finalmente queremos reiterar nuestra felicitación y agradecimiento a todos y todas las que nos habéis apoyado desde el principio, incluso a los que no estabais de acuerdo con todos nuestros planteamientos. Vuestra participación ha sido nuestra fuerza . Queremos también hacer extensivo ese agradecimiento a otros colectivos y organizaciones que han estado en la pelea o nos han apoyado decididamente en ella: ESK, LAB, ELA, EC, COBAS, CIG, algunas secciones sindicales de CGT y especialmente a la asamblea de trabajadores de Julián Camarillo (OSI, un espejo en el que todos deberíamos mirarnos).
Animamos a todos los trabajadores y trabajadoras a que se hagan dueños de sus propios destinos, y se pongan al frente de la lucha por los derechos laborales , informándose, participando y apoyando, en su caso, las movilizaciones del resto de compañeros. Dejar en manos ajenas la solución a nuestros problemas se nos ha revelado como un desastre esta última década.
Un fuerte abrazo, hasta siempre.
Agustín, Ángel, Eugenio, Felicísimo, Javi, Juan, Juan Carlos, Karlos, Miguel y Pepe.
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